Nuevo equipo: Densitometría Ósea


El sanatorio San Gerónimo incorporó recientemente un nuevo equipo de diagnóstico por imágenes: DENSITOMETRO OSEO.

La densitometría es una exploración que utiliza dosis bajas de rayos-X que pasan por todo el cuerpo, y toman una radiografía a nivel de la parte baja de la espina dorsal y de la cadera. Hay aparatos menos sofisticados que pueden medir esta densidad en la muñeca o en el talón.

Es decir que mediante un sistema de Rx de baja potencia se puede medir la densidad de calcio de los huesos, nos ofrece datos sobre la posible presencia de una osteoporosis y el riesgo de fracturas óseas.

En general se mide la densidad sobre unos patrones de edad y de cada hueso, por ello la medición de la densidad en la muñeca puede no ofrecer datos sobre los riesgos de una fractura de cadera.

• La densitometría es una de las técnicas más fiables de medir la salud ósea y poder poner el tratamiento adecuado para prevenir la osteoporosis.
• La repetición en el tiempo de la misma técnica permite llevar el control de la pérdida ósea en cada persona.
• La densitometría también nos va a servir como medio de control de la mejoría de la densidad ósea al poner un tratamiento.
Indicaciones de Densitometría Ósea

Se pide cuando el paciente tiene riesgo de sufrir una osteoporosis por alguno de estos factores:

1. Personas con menos de 45 a. que hayan sufrido fracturas ante traumatismos menores, y en los que se haya descartado otros problemas médicos o traumatológicos causantes de las mismas.

2. Tratamientos prolongados con fármacos que predispongan a la osteoporosis, por ej; corticoides, anticonvulsivos, heparinas, etc...

3. Sospecha radiológica de osteoporosis.

4. Mujeres con menopausia precoz (menos de 45 a.), sobre todo si hay antecedentes familiares de osteoporosis, son fumadoras y de bajo peso.

5. Que tengan enfermedades que predispongan a sufrirla por afectar al metabolismo óseo:
a. Enfermedades endocrinas: hipertiroidismo, enfermedad de Cushing, diabetes...
b. Enfermedades del intestino que cursen con malaabsorción intestinal.
c. Insuficiencia renal crónica.
d. Enfermedades hepáticas crónicas.
La prueba de densidad mineral ósea (DMO o densitometría ósea) se realiza como ayuda diagnóstica en la osteoporosis y en la evaluación de su tratamiento.

Una vez que se ha iniciado el tratamiento se suele realizar una DMO de control cada 1 ó 2 años (no existe un consenso absoluto entre los profesionales sobre el tiempo concreto) que acompañado de la evaluación clínica y otros parámetros nos indica si el tratamiento está siendo efectivo o no.

Los resultados se indican como puntuación T (comparándola con los resultados de densidad ósea de una población teóricamente normal), siendo definida como de osteoporosis si la puntuación T es menor de -2,5.