El Servicio de Clínica Médica es un servicio básico en el sanatorio. Su actividad abarca las áreas asistencial, docente y académica, como así también el área de gerencia de distintos programas en conjunto con otras estructuras médico administrativas de la institución.
El servicio está organizado para su funcionamiento en diferentes sectores, y se integra con cuatro médicos de planta, internistas a tiempo completo y con dedicación exclusiva.
El sector de Medicina Interna incluye la sala internación clínico quirúrgica, la unidad de emergencias, la unidad de Terapia Intensiva y los consultorios externos de Clínica Médica.
El sector de la sub-especialidades se compone de especialistas en reumatología, infectología, hematología, oncología, neumonología y cuidados paliativos. Se realizan 25000 consultas ambulatorias al año y 500 internaciones mensuales, lo que incluye 70 camas de internación clínico quirúrgica, 7 camas de cuidados críticos y 9 camas en unidad coronaria.
La actividad docente y académica está ampliamente desarrollada, integrando profesionales de diferentes especialidades clínicas y quirúrgicas. Los internistas del servicio participan activamente en todas las actividades docentes.

RESIDENCIA DE CLÍNICA MÉDICA
El propósito central de la residencia es la formación de médicos con capacitación en el cuidado de la salud de la población adulta, esto incluye tanto la medicina asistencial como la medicina preventiva, así como también el desarrollo de actividades de investigación y docencia.
La implementación de un programa de residencia es, reconocidamente, el mejor sistema de capacitación para el cumplimiento de este propósito. Para lograrlo se necesita enfocar la atención en los distintos espacios físicos y funcionales en donde se tratan los problemas de salud de la población. La atención adecuada de los pacientes requiere de la adquisición de una amplia gama de conocimientos teóricos, la adquisición de habilidades comunicacionales, la incorporación de valores éticos y el desarrollo de habilidades prácticas.
El sistema de aprendizaje de la residencia resuelve esta ecuación al basarse en la práctica supervisada con responsabilidades crecientes, adecuadas para cada nivel e individuo. Nuestros residentes aprenden siendo efectores destacados de la actividad asistencial y académica con la tutoría de médicos de mayor experiencia y la de las especialidades afines.
Las herramientas con las que se cuentan provienen de distintas disciplinas: la clínica médica, la epidemiología, la ética y el gerenciamiento médico. El aprendizaje de las mismas es parte de la tarea cotidiana que se desarrolla en nuestro servicio.
Al final del programa, el residente estará en condiciones, de acuerdo a los conocimientos y habilidades adquiridas, de desempeñarse como médico internista en un hospital o sanatorio de cualquier nivel de complejidad y en el área de atención primaria como médico clínico de cabecera de adultos y como consultor. Consideramos también que el programa de residencia debe ser la base para continuar la formación en otras especialidades y subespecialidades clínicas.