La resonancia magnética nuclear (RMN) es una prueba diagnóstica con la que se obtienen imágenes del interior del cuerpo. Se basa en el procesamiento de ondas de radio que pasan por el paciente, el cual es sometido a un potente campo magnético. A diferencia de TAC o de las radiografías simples no usa radiaciones ionizantes (rayos X).La resonancia magnética nuclear permite obtener imágenes muy detalladas del cuerpo, en dos y en tres dimensiones, y desde cualquier perspectiva. Puede aportar información sobre patologías que no se ven con otra técnicas de imagen. También se utiliza cuando están contraindicadas otras pruebas de imagen, como por ejemplo en caso de alergia al contraste iodado que se usa en el TAC.
¿Por qué se solicita una RMN?
En la cabeza se pueden ver tumores, abscesos, aneurismas, sangrado, infartos o lesiones nerviosas. También puede servir para estudiar patologías en los ojos y en el oído o enfermedades degenerativas cerebrales.
En el tórax se utiliza para estudiar la anatomía cardiaca o la patología de las arterias coronarias. También se usa en el estudio del cáncer de mama o en caso de tumores del pulmón.
En el abdomen y la pelvis permite estudiar el páncreas, riñones el hígado, el útero y los ovarios en mujeres, o la próstata en varones.
La ANGIO RMI Permite ver trombos, infartos, aneurismas, malformaciones o sangrado. Con RMN podemos diagnosticar patología ósteo-articular, fracturas, lesiones ligamentarias, cartilaginosas etc.
En la columna se pueden diagnosticar hernias de disco, lesiones medulares entre otras muchas patologías que afectan al eje raquimedular.
Cada estudio de RMN lleva aproximadamente 30 minutos. Dependiendo la zona que estudiamos y si el estudio es solicitado o no con contraste.
Solo deberá hacer alguna dieta o ayuno si el tecnólogo lo solicita para el estudio indicado.
Es importantísimo asistir o ingresar al imán sin elementos metálicos, despojarse de ellos antes de ingresar.
Principalmente está contraindicado en pacientes con válvulas mecánicas ejemplo el marcapaso cardiaco.
Si usted tiene algún implante metálico es necesario hacerlo saber para evitar inconvenientes.

Embarazo y lactancia: no se conocen los riesgos que puede tener el examen de resonancia magnética en el feto, en general no se recomienda realizar la prueba durante el primer trimestre. Respecto a la lactancia, la mamá puede evitar la lactancia durante las 24 horas siguientes a la realización del procedimiento si este ha sido realizado con contraste. Durante estas 24 horas la madre puede sacarse la leche por medio de una bomba y desecharla. En previsión de este periodo en el que no se va a dar de mamar, la madre también puede sacarse leche antes de la prueba, y almacenar la cantidad suficiente como para cubrir las necesidades del niño durante 24 horas.